domingo

La estatua



Para llegar a mi escuela debía pasar todos los días por un parque solitario, muy sucio y tétrico. A pesar de ser un parque público nadie entraba en él, tal vez por el mal estado en el que se encontraba, incluso los árboles estaban por caerse.

Lo que más llamaba la atención de este parque, además de su pésimo estado, era que a la mitad de éste había una pequeña estatua de un hombre muy feo. Tenía una nariz muy grande y la piel arrugada, era algo viejo y lucía un sombrero lleno de huecos y una sonrisa extremadamente marcada. No entendía por qué la habían construido, ni siquiera era un tributo a alguien importante que yo supiera.

viernes

Frasco de almas



Jazmín y Freddy eran unos niños muy alborotados, corrían por la casa de sus abuelos intentando recrear un acto de “policías y ladrones”. Aunque no lo pareciera, la encantadora Jazmín, una niña agraciada y de largo pelo castaño, era la que siempre convencía a Freddy de hacer travesuras, que normalmente acababan en una regañada hacia Freddy de parte de sus padres.

Un día de visita a la casa de sus abuelos, los padres de Jazmín y Freddy los dejaron jugando en el patio con la advertencia de “portarse bien”, lo que traducían como “no rompan nada”. Los niños desplegaban todas sus energías a lo largo de la inmensa casa de sus abuelos, metiéndose a todas las habitaciones y lugares donde sólo un niño de pequeño tamaño podría entrar. Fue así como ambos terminaron metiéndose al sótano de sus abuelos, que antes encontraban tenebroso.

jueves

Preludio al caos



Las calles yacían solitarias y frías, dando un aspecto deprimente y febril. El silencio parecía absoluto. Lester, hombre animado de pocos escrúpulos, corría rápidamente por la acera, presa de una ansiedad poderosa que no dejaba que se detuviera. Sus ojos expresivos y nada calmados dejaban ver en su rostro una sensación de pánico que lo invadía. Volteó hacia atrás repetidas ocasiones en su carrera por encontrar su casa, y cada vez que lo hacía, su miedo se incrementaba. El sudor helado lo cubría y sus escandalosos pasos se escuchaban cada vez más fuertes. Cuando vio la puerta de su hogar, creyó que estaba a salvo de lo que lo perseguía, por lo que entró sin interrupciones y cerró bien.

miércoles

Voces del mas allá



Obviamente no me conocen, y como no me conocen esta en ustedes creerme o no. Aunque yo y mis amigas somos las únicas que sabemos lo que paso y ya no nos interesa si nos creen o no.
Teníamos 12 o 13 años más o menos, mi grupo de amigas eras 6, Male, Mica, Sol, Pau, Ari y yo. Cuando yo tenía 5 años murió mi bisabuela en la casa donde yo ahora vivo.

Un día estaba mirando "BenditaTv" un programa argentino de entretenimiento. Resulta que ahí habían pasado un informe de una mujer que se había comunicado con su hija. Resulta que a la mujer se le había muerto su hija Laura, y un día decidió grabar su voz preguntándole a su hija si estaba en paz, a lo que se escuchó un "si".

domingo

El cuarto del demonio



Hace unos 5 años, cuando yo apenas tenía como diez u once años, mi familia y yo vivíamos en una casa, pero nos tuvimos que mover a esa casa porque donde vivíamos un huracán la había destruido.

Cuando fuimos a ver la casa la energía se sentía pesado y oscura, pero no le tomamos importancia. El dueño de la casa se miraba desesperado, parecía que ya quería salir solo cuando habíamos entrado. Nos empezó a enseñar la casa, que por cierto era muy amplia y a un precio demasiado bajo para tal tamaño. Cuando entramos al segundo cuarto que él nos enseñó, una estatua de la ‘Santa Muerte’ estaba ahí. Mis padres muy religiosos le pidieron a aquel señor que la sacara para cuando nosotros habitemos, y pues el dueño lo hizo.